Por Jesús Alfaro Águila-Real

Han sido seleccionadas por él cuando le preguntan por las entradas que debería leer cualquier estudiante de bachillerato. Como se deducirá de su lectura – y del resumen que hacemos a continuación – todas ellas son polémicas pero todas ellas constituyen “alimento para el cerebro” que aborda críticamente las decisiones sociales.

The Magic of Education

Caplan trata de convencernos que la Universidad – la educación en general – no prepara para el mundo laboral, no propociona las cualidades y los conocimientos que necesitamos para desenvolvernos bien en el mundo laboral y conseguir trabajos gratificantes y bien pagados. Su función es mucho más modesta: señalizar la calidad de los estudiantes a los empleadores, es decir, dar pistas a los empleadores sobre lo que puede esperar de los estudiantes. Esta función la cumple la educación porque los buenos estudiantes suelen ser buenos empleados en el sentido de que son trabajadores, disciplinados y capaces de entender textos – analizar y sintetizar –  y establecer relaciones de causalidad. Lo que sepa el estudiante no es relevante. Lo que quiere el empleador que pueda aprender rápidamente. Y cuán aplicado haya sido en el Instituto o en la Universidad es un buen indicador de cuán rápido y bien aprenderá en el puesto de trabajo. Su conclusión es que la gente pasa demasiados años en el sistema educativo y que los profesores deberíamos dejar “la torre de marfil” y buscarnos un trabajo de verdad.

Demagoguery Explained

La demagogia es la política del “sesgo hacia lo socialmente deseable”. Hay afirmaciones que suenan bien (“hay que crear empleo”, “las pensiones deben ser dignas” “hay que subir el salario mínimo”) y afirmaciones que suenan mal (“hay que permitir el despido libre”). De manera que, aunque las afirmaciones que suena bien tengan efectos sociales negativos (más paro para los trabajadores sin formación en el caso de subidas importantes del salario mínimo), el demagogo se mantendrá en la afirmación que suena bien y evitará la que suena mal. Es más, nunca se critican las afirmaciones que suenan bien sobre la base de la idea de que nunca podemos tener demasiado de algo bueno (“hay que invertir más en educación” conduce a que nunca se pueda gastar demasiado en educación, de forma que se estén despilfarrando los recursos sociales escasos que podrían utilizarse para otros fines. El despilfarro sucede no sólo porque la rentabilidad social sea mayor aliunde sino porque, traspasado cierto límite más inversiones no ayudan en absoluto a mejorar el servicio que se presta a los ciudadanos.

La demagogia subirse al carro del “sesgo hacia lo socialmente deseable para ganar poder. Hacer carrera sobre la base de alabar lo que suena bien y atacar lo que suena mal”

Labor Econ vs. the World

En esta entrada, Caplan explica los puntos básicos de la Economía del Trabajo. Son los siguientes:

1. Los trabajadores tienen un nivel de vida decente gracias al Derecho del Trabajo que los protege. La verdadera razón es otra: la competencia entre los empleadores por los mejores trabajadores y la alta productividad de los trabajadores en las sociedades avanzadas.

2. Hay que limitar la inmigración de trabajadores que carezcan de formación para prevenir la pobreza y la desigualdad. Es al contrario. Restringir la inmigración incrementa la pobreza y la desigualdad. Permitir la inmigración sin restricciones no es mas que aprovechar las ventajas del comercio y de la especialización.

3. En las economías modernas, no hay nada más importante que la educación. Lo cierto es que (v., la primera entrada) que, alcanzada la alfabetización general de la población en cierto nivel, los rendimientos de la educación son elevados para los buenos estudiantes y son muy bajos para los malos estudiantes.

4. El Estado del bienestar constituye una relación equilibrada entre compasión y eficiencia. Según Caplan, el Estado social beneficia a los viejos, no a los pobres.

5. Incrementar los niveles educativos es bueno para la Sociedad (v., primera entrada).

6. Es necesaria la intervención del Estado para eliminar la discriminación sexual y racial. Lo cierto es que el mercado y la competencia reducen la discriminación a niveles residuales que se explican por las diferencias en productividad de unos grupos y otros.

7. La situación de las mujeres ha mejorado gracias al feminismo. No. Ha sido el crecimiento económico y la competencia en el mercado del emparejamiento sexual los responsables de la emancipación de la mujer.

8. La superpoblación es un problema terrible. Los beneficios del aumento de la población superan con mucho los costes. Reducir la población es matar moscas a cañonazos.


 

Foto: Bryan Caplan con su familia