Por Jesús Alfaro

Traducimos a continuación los dos casos prácticos que se plantearon a los estudiantes de Derecho en Baja Sajonia (República Federal de Alemania) en el primer examen de Estado del año 2015 (el que se realiza al finalizar los estudios de grado en la Universidad). Las materias de este examen son Derecho Civil, Derecho Penal y Derecho Público. Para recibirse como abogados, los alemanes han de realizar un segundo examen de estado tras un período de prácticas denominado Refrendariat que dura dos o tres años y que consta de varias pruebas escritas y una prueba oral. Superado el segundo examen de Estado, el graduado puede acceder directamente al ejercicio de la abogacía o convertirse en juez u otra profesión jurídica pública. Lo hemos tomado de un blog alemán (aquí se encuentra el examen del bar de California de hace algunos años).

El primer caso se describe así:

H y su cónyuge M explotan un bar en Celle conjuntamente con el fundador del local P en forma de una sociedad colectiva. H y M son los administradores y representantes de la sociedad según reza el contrato social. P está excluido de la administración y representación de la sociedad. La sociedad está inscrita en el Registro Mercantil y en la inscripción figuran los extremos anteriores.

H ha comprado una televisión de pantalla plana por 2000 euros en una liquidación e intenta venderla a través de e-Bay. Pero no le ofrecen un precio suficientemente atractivo por lo que desiste. Por otro lado, algunos clientes del bar le han dicho que en un bar “de esta categoría” hacía falta una gran televisión de pantalla plana. H decide venderle la televisión a la sociedad colectiva. Para ello, autoriza a su cónyuge M a que adquiera la televisión por cuenta y en nombre de la sociedad y celebra el correspondiente contrato de compraventa por 2000 euros. P está en contra de tal adquisición y afirma que la sociedad no debe pagar el precio de la televisión a H.

Explique si H tiene derecho a que la sociedad colectiva le pague el precio de la compraventa de la televisión, que alcanza los 2000 euros

El segundo caso se describe así:

G, X, Z y M quieren asistir a la fiesta de celebración del triunfo del campeonato de liga por parte del FC Bayern de Munich. No tienen coche o no quieren utilizar el propio coche de manera que planean lo siguiente: viajarán en tren desde Celle hasta Hannover y allí alquilarán uno. X y Z compartirán los gastos del alquiler. M aportará la bebida y pagará el precio de los billetes del tren. Y G, que acaba de cumplir 18 años y que no beberá alcohol, conducirá durante todo el trayecto, pero no tendrá que hacer nada más.

G acaba de sacarse el carné de conducir y no tiene apenas experiencia como conductor, extremo que los demás conocen. G alquila en su propio nombre en Hannover el coche y los demás esperan fuera del establecimiento con las bebidas.

Tras la fiesta, los participantes deciden pasar la noche en el campo y deciden, a la una de la madrugada, que G los lleve a un bosque cercano. Sirviéndose del tontón – navegador – G conduce el coche y en una curva, resulta deslumbrado por las luces largas de un coche que viene en sentido contrario, pierde el controL del coche y se choca contra el quitamiedos. Como resultado, se rompen las gafas de diseño de M que valían 1.200 euros.

Un perito dictamina que el accidente se debió a un error de G, error típico de novato, pero que un conductor experimentado hubiera podido evitar fácilmente.

M demanda a G pidiéndole que le indemnice los daños sufridos por un valor de 1.200 Euro ¿Debe estimarse su demanda?

Mirada 360